El día martes 27 de mayo del 2008 se publicó en La Gaceta una carta sobre la Casa de la provincia de Tucumán en Bs As. Coincido con mucho de lo expresado en dicha carta acerca de la gestión de la representación tucumana en Bs As, al menos en estos últimos meses.Los tuceños antes teníamos un lugar para reunirnos que simbolizaba el suelo tucumano, la Casa de Tucumán. Esas reuniones nos permitían conocer otros tucumanos residentes en esta ciudad, compartir anécdotas, reencontrarnos con algún compañero de escuela o con algún vecino. Podíamos saborear nuestras empanadas tucumanas mientras escuchábamos a los músicos tucumanos que a veces compartían ese momento. Pero en las últimas veces que quisimos solicitar ese espacio nos dieron excusas poco creíbles y nos tuvieron dando vueltas hasta último momento. Quisiera aclarar que en ninguna de las reuniones se rompió nada ni nadie se llevó algo ajeno. Muchas veces nos quedamos a limpiar y juntar las sillas para dejar lo más ordenado posible.Para muchos de los tucumanos que iban a las reuniones (convocadas mediante mails y llamados telefónicos en cadena) esas eran las únicas oportunidades en que iban a la Casa de Tucumán. Pero no creo que haya sido porque solamente iban "para la joda" como me dijo una de las personas responsables de cultura de la casa, sino que seguramente solamente iban a las reuniones porque desconocían qué otras actividades se realizaban en ese lugar. ¿Y de quién será la responsabilidad de difundir lo que se hace en la Casa de Tucumán?Cuando Nay organizaba las reuniones, comenzaba semanas antes a mandar mails y a llamar a la gente por teléfono. Todos los gastos corrían por su cuenta por supuesto. Días antes de las reuniones volvía a contactar a la gente de nuevo para confirmar quienes iban, se contactaba con las personas que iban a vender las empanadas esa noche y además organizaba las actividades recreativas de la noche: algún juego, algún músico, etc. Convocar a tanta gente no era fácil, requería algo de trabajo y constancia, pero se que ella lo hacía con mucho gusto.Creo que la gente de la Casa de Tucumán desaprovechó todas esas oportunidades en donde podía haber hecho conocer algunas de las actividades que ahí se realizan, convocar para otros eventos y hacer participar de alguna manera a los tuceños que concurrían a las reuniones. ¿A nadie se le ocurrió hacer una base de datos con las personas que concurrían a las reuniones? En esas reuniones iban jóvenes con diferentes profesiones (docentes, periodistas, músicos, etc), jóvenes que elaboraban desde productos comestibles regionales hasta artesanías. Jóvenes de diferentes partes de Tucumán, cada uno de ellos con un bagaje de vivencias propias de cada lugar. ¿A nadie se le ocurrió aprovechar todo ese potencial?Pese a que desde hace más de un año, yo personalmente fui a hablar con algún responsable de la casa para hacerles saber que nuestro sitio estaba a total disposición de ellos para todo lo que necesitaran, pasaron varios meses para comenzar a recibir por mail algunas de las actividades culturales que organizaba la Casa de Tucumán. En esa oportunidad hice el ofrecimiento para difundir cualquier actividad que en dicho lugar se realizara, sea del ámbito de la cultura o no. Es por eso que quisiera compartir con todos la carta que motivó todo esto. Espero que los responsables tomen estas críticas de manera constructiva, para cambiar y mejorar, ya que sería en beneficio de todos.Mariana Ceraolo
CASA DE TUCUMAN Somos tucumanos residentes en Buenos Aires, a quienes la responsabilidad social y la nostalgia hacia nuestra provincia y a su gente llevan a un constante acercamiento a Tucumán. Pretendemos que ese vínculo esté contenido en la acción de la llamada Casa de Tucumán en Buenos Aires. Allí vemos ineficiencia en la difusión de la cultura provincial, situación que tiene su repercusión en los stands en la Feria del Libro y en La Rural. Reclamamos al gobernador que revea el hecho de que la Casa de Tucumán está dirigida por personas que no son tucumanas. Este no es un dato menor, porque no conocen la idiosincrasia y la riqueza cultural tucumana en la atención de la principal vidriera que tenemos en la Capital de nuestro país, lo que acentúa la ineficiencia. Este año también sufrimos las falencias en el trabajo de mostrar la cultura a través de los escritores, los libros y los lugares tucumanos en la reciente Feria del Libro. El “Día de Tucumán en la Feria” (9/5) ocurrió el colmo del absurdo. Después de las exposiciones del presidente del Ente, Mauricio Guzman, de otros funcionarios, de los escritores Mercado y Roja y de la actuación del guitarrista González Jazey, subió al escenario la coordinadora de Cultura de la Casa de Tucumán y anunció una serie de actividades que, a nuestro entender, no son tareas suyas. ¿Esta señora, que no es tucumana, sabrá responder cuando le pregunten sobre Octavio Cejas, Trancas, El Mollar, Gerónima Sequeira, las chancacas, los lules y el ciego Pancho?
Lucía Mercado y muchas firmas más (Orig. Santa Lucía) Rocamora 4.464 Buenos Aires Solos los usuarios registrados pueden escribir comentarios. Registrate!. |